miércoles, 16 de noviembre de 2011

1952,CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LAREPÚBLICA EN CHIHUAHUA

Vicente Lombardo Toledano y la organización 
sindical del magisterio


En el CLIII Aniversario luctuoso de vicente Lombardo Toledano, maestro,
revolucionario,oriundo de Teziutlan,Puebla

Por Humberto PLIEGO ARENAS

Vicente Lombardo Toledano, no sólo impulsó y desarrolló la conciencia nacional antiimperialista y de manera especial, la conciencia de clase de los trabajadores mexicanos -incluidos lo trabajadores de la educación-, se puede decir, que también consagró gran parte de su vida a precisar una guía para la conducción del proceso educativo de la Revolución Mexicana, hechos, que con su rica y prolongada práctica pedagógica y política, lo definen como un educador íntegro que ha dejado para la posteridad enseñanzas perdurables, válidas y de alta calidad.


Las raíces de esa conducta, son en gran parte explicables, por la influencia que recibió de sus maestros. No solamente las características objetivas del momento histórico en que vive, que al reflejarse en su conciencia lo inducen a la meditación, van a determinar esa vocación educadora y política, sino sobre todo, las enseñanzas que recibió de brillantes y excepcionales maestros que formaron sus ideas en las principales ramas del saber, consolidaron su desarrollo intelectual y contextura moral, ampliaron su cultura y le inculcaron “el amor a la ciencia como espina dorsal del conocimiento”.

Eso explica que ante el dominio que ejercía en el seno de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), creada en 1918, la orientación de la escuela racionalista atea, que si bien enfatizaba el combate contra los prejuicios religiosos, lo hacía desde el punto de vista de los anarquistas, Lombardo Toledano propusiera una nueva teoría educativa más avanzada, que alejara a los trabajadores de los resabios del anarcosindicalismo. Eso esclarece también, porqué Lombardo Toledano, detiene la ofensiva desatada por el irracionalismo contra el positivismo en la Escuela Nacional Preparatoria, elevando considerablemente el nivel de la enseñanza científica, poniéndola al día, e introduciendo las materias humanísticas como complemento del sabe principal.


En su paso por la Universidad Nacional, Lombardo Toledano asimiló la influencia filosófica idealista de sus maestros, especialmente del espiritualismo filosófico, pero años después, cuando se inicia en el conocimiento del socialismo científico, empezó a comprender que la filosofía que había aceptado, era falsa. Enriquecido su “mundo interior”, de una manera sistemática fue reemplazando su pensamiento filosófico idealista por la doctrina del materialismo dialéctico e histórico.

Así, ubicado en la filosofía científica del proletariado, afirma que le sirve “para concebir la naturaleza, para explicarla; para concebir la vida del hombre y para explicarla; para concebir la sociedad humana y para explicarla, y también para actuar dentro de la sociedad humana y transformarla de manera progresista”.

Junto a los principios que explican lo que es el materialismo como teoría general acerca del mundo y los que postula la dialéctica como método general para conocer el mundo, Lombardo Toledano expone también el contenido fundamental del materialismo histórico, o sea la aplicación de los principios de la dialéctica materialista al conocimiento del origen y del desarrollo de la sociedad humana. Por ello, en alguna ocasión apuntó: “forma parte de mi ser más profundo el método dialéctico de la vida, que yo no podría pensar de otro modo. Forma parte de mi ser más profundo la doctrina materialista y hace mucho que es la forma en que investigo las cosas, la manera en que examino todos los problemas y también el único medio que tengo para apreciar la naturaleza y la vida social”.

Desde ese marco enjuicia la concepción vulgar de la filosofía, las opiniones superficiales y anticientíficas de las que participan falsos intelectuales y teóricos infecundos que quieren negar la filosofía o hacer de ella una “actividad académica, sin vínculos con los apremios de la sociedad humana”.

La filosofía adquirió para Lombardo Toledano, un carácter trascendental y se convirtió en arma de los hombres y mujeres que quieren transformar la sociedad en que viven. Y esos hombres son los inconformes con su existencia, los que revolucionan la comunidad humana, los que impulsan el progreso, las que luchan contra el pasado y el presente de miseria, de dolor, de injusticia, de explotación, de ignorancia y de falta de libertad y democracia verdadera.

Por ello, Lombardo Toledano llegó a poseer la clara conciencia de que el materialismo dialéctico e histórico rompe con todas las corrientes filosóficas, por cuanto es una filosofía científica, una filosofía práctica y una filosofía de partido, es decir de la clase trabajadora.

Por lo mismo, siempre expresó interés principal en contribuir a que el proletariado comprendiera que la filosofía, no sólo no debe serle ajena, sino que entendida como teoría y como práctica del conocimiento del mundo y de la vida, es un instrumento, una guía de lucha invencible y su aliada más valiosa para el logro de sus grandes objetivos históricos.

Por eso, Lombardo Toledano, dedicó su atención a esclarecer con su reflexión y su práctica a que algunas ideas fundamentales, poco claras, que de una u otra forma estaban, están y estarán en la preocupación de la clase trabajadora pudieran comprenderlas y asimilarlas y así, se convirtieran en ideales y en convicciones de combate para alcanzarlas plenamente. Ello dilucida su empeño y preocupación porque los trabajadores de la educación mejoraran su preparación defendieran sus intereses económicos, políticos y sociales, se sintieran parte de la clase trabajadora, con pleno desarrollo de su conciencia de clase.

Eso aclara también las contundentes afirmaciones hechas en el Primer Congreso de Universitarios Mexicanos en 1933 en el sentido de que “postulamos una actitud simplemente científica, una actitud que hasta estos momentos no se ha invalidado por nadie” y de que “lo que queremos es que tomen en cuenta los progresos de la ciencia, el estado actual de la cultura científica en el mundo, ya que las Matemáticas, la Física, la Química, la Biología, han realizado grandes hallazgos a favor de la cultura humana. Nosotros vinculamos al mundo en este afán de síntesis, de comunicación íntima, de relación entre el individuo y el mundo. Entre el hombre y la naturaleza es donde hemos de hallar las bases inconmovibles de nuestro afán de seguir preconizando la verdad”.

Por ello, años más tarde, al explicar que una de las principales tareas de la escuela “es la de enseñar la verdad, lo mismo la verdad relativa al origen del universo, que la verdad relativa al origen del hombre y de la sociedad humana”, hace Lombardo Toledano un análisis histórico-dialéctico del sentido y contenido de la verdad a través de los siglos, culminando con la afirmación certera y objetiva de que “la explicación de la verdad es un problema de la ciencia”. Por eso se pregunta “¿cuál debe ser para nosotros los mexicanos de hoy el concepto de la verdad? ¿Cuál debe ser el conocimiento que transmita la escuela a los niños, los adultos, al conjunto del pueblo?” Y para contestar dichas preguntas recuerda lo que ha sido la evolución del concepto de la verdad en la educación pública de México. Ya no la verdad dogmática religiosa del virreinato, ya no la verdad científica positivista de la evolución mecánica, ya no la verdad espiritualista del irracionalismo. Es el concepto de a verdad de acuerdo con los nuevos métodos de la ciencia. La enseñanza debe transmitir los conocimientos de acuerdo con un método científico único, concibiendo la ciencia como base de la cultura y combinándola con el conocimiento de las humanidades.

El mismo Lombardo Toledano afirma que “es la explicación de un nuevo concepto de la evolución, no sólo de los hombres, son sólo de la historia, no sólo de la conciencia, sino de la evolución de cuanto existe, de la evolución de la naturaleza, evolución no mecánica, ni progresiva de un modo fatal, sino evolución dialéctica, de afirmaciones, negaciones, síntesis, reacciones sobre lo establecido, efecto que se convierte en causa, hecho que cambia de calidad, cantidad que cambia de calidad, de contenido, diálogo eterno, afirmación y negación, base para una afirmación posterior, siempre creadora. Eso es la explicación científica de la verdad para poderla valorizar y transmitir de un modo válido, de un modo exacto”.

De esta convicción, se comprende que lo fundamental estriba, para Lombardo Toledano, en alcanzar en el plazo más corto, el nivel más avanzado de contenido científico en la orientación y criterio de la teoría y la práctica de la enseñanza de las nuevas generaciones. Además, afirmaba que la enseñanza debía basarse en un concepto científico de la verdad para hacer frente a los dogmas.

Por lo mismo, afirmó con verdadero optimismo que la Escuela Mexicana es la que va a explicar científicamente, el proceso de la historia, la que va a explicar científicamente la relación entre los hombres, la que va a explicar científicamente el proceso futuro de los hombres y de los países.

Por cierto, no pocas veces dejó asentado el pensamiento de que no había mayor servicio que la Patria requiriera, que el servicio de explicar la verdad, y de propagar la verdad.

Por lo mismo, siempre concibió a los maestros como trabajadores de la ciencia y la cultura, no mártires ni apóstoles ni predicadores de mitos bíblicos. Por ello, muchas veces explicó a los propios maestros, que lo que esencialmente contiene el artículo 3º de nuestra Constitución es un método científico para explicar la verdad y para transmitirla.

Toda su permanente y apasionada lucha por hacer de la educación mexicana un instrumento que sirviera para liberar al pueblo de sus temores y prejuicios y a la nación, para superar la dependencia y el subdesarrollo, explica su permanente preocupación por la superación cultural de los maestros y por dotarlos de una organización sindical que luchara por mejores salarios y conquistas sociales y elevara su calidad de lucha política. Esa labor apasionada coadyuvó a convertir a Lombardo Toledano en Maestro, en líder ideológico y cultural de una larga etapa histórica del desarrollo de México.

Al asimilar la experiencia del movimiento obrero internacional, entender a fondo el Manifiesto Comunista redactado por Marx y Engels y conocer las ideas fundamentales de la Primera Internacional, fundada en 1864, entre las que destacan las tesis de que “la fuerza de la clase obrera está en su unidad; de que la meta inmediata de la organización sindical es luchar por las reivindicaciones económicas de los trabajadores contra la clase explotadora; de que la divisa esencial de los sindicatos es luchar contra el trabajo asalariado y en contra del sistema capitalista; de que las agrupaciones sindicales están obligadas a dar su apoyo a los movimientos políticos y sociales que tengan como finalidad la emancipación total del proletariado frente a la burguesía; etc. Lombardo Toledano pone de manifiesto que el sindicalismo revolucionario mexicano se inspira en los mejores principios del movimiento obrero internacional. Así, expresa: “los sindicatos de trabajadores, son uno de los frutos de la Revolución Industrial, que corresponde al ascenso histórico del régimen capitalista. La Revolución Industrial, en la medida estricta de la cronología, corresponde a la transformación del sistema de la producción económica en Inglaterra a finales del siglo XVIII, debido a la aplicación de los descubrimientos científicos a la técnica, partiendo de la utilización en gran escala del carbón, como materia energética, y del vapor como fuerza motriz”. Tal hecho precisó la clara división de la sociedad entre el proletariado y la burguesía, esas clases antagónicas tienen que buscar los caminos para defender sus intereses, esos caminos son las diferentes formas de la lucha de clases.

Las circunstancias concretas, entre otras, que el Ateneo de México acordara crear la Universidad Popular Mexicana para extender la cultura a la clase trabajadora, la de que dicho Ateneo se dispersara por la crisis creada por el proceso de la Revolución Mexicana. Que la Universidad Popular abriera sus puertas, pero que las cerrara inmediatamente. Y que ya cuando la Revolución estaba a punto de concluir en su fase armada, los que fungían como directores del Ateneo decidieran reabrir la Universidad Popular Mexicana en 1917 y llamaran al joven Lombardo Toledano para que se ocupara de ella. Y que quienes entonces asistieran a esa institución a escuchar conferencias fueran obreros, le permitió una cercanía con ellos, con los que poco a poco se fue vinculando. Por ese camino se incorporó a los sindicatos, paulatinamente, de tal manera que cuando terminó sus estudios de derecho y de filosofía en 1918, ya estaba ligado directamente a las agrupaciones obreras. Comprendió entonces, cuando tuvo esa clase de relaciones con los trabajadores, toda la profundidad del drama social de México.

Ligado ya a la clase obrera desde los años 15, 16, 17, 18 en 1920 formó la primera agrupación de maestros que hubo desde el punto de vista sindical. Eran muy pocos maestros universitarios, maestros de la escuela preparatoria y algunos maestros de las escuelas primarias de la ciudad de México. El propósito era el de comenzar a agrupar a los trabajadores de la enseñanza para estudiar los problemas pedagógicos del país. En 1921 participó, ya como secretario general de la Liga de Profesores del Distrito Federal (primer sindicato que hubo de profesores), como delegado a la III Convención de la CROM, que se realizó en la ciudad de Orizaba, Veracruz. A partir de ese momento quedó incorporado para siempre en el movimiento obrero.

Al año siguiente de haberse creado la CROM, se formó el Partido Laborista Mexicano (PLM), por los propios dirigentes de la CROM, a semejanza, en cierta forma, del Partido Laborista de la Gran Bretaña. En ambos organismos -sindical y político- militó en aquellos años Lombardo Toledano.

En la V Convención Nacional de la CROM y que se realizó en la ciudad de Guadalajara, Jalisco en 1923 fue electo secretario de Educación del Comité Central de la CROM y estuvo en él durante ocho años consecutivos hasta que renunció a seguir perteneciendo a esa central obrera.

En enero de 1927, como resultado del Congreso Nacional de Maestros, convocado por Lombardo Toledano en nombre de la CROM (del 30 de diciembre de 1926 al 4 de enero de 1927), se crea la primera organización nacional de maestros de escuela que se llamó Federación Nacional de Maestros. Así es que fue la organización obrera la que patrocinó la primera organización nacional de los maestros de escuela. Lombardo Toledano fue electo secretario general.

Al crearse la Federación Nacional de Maestros se inició una lucha sistemática para reivindicar el papel del magisterio y también para exigir mejores salarios y pago puntual de su retribución.

Los maestros de algunas regiones del país se quejaban de que no les pagaban los sueldos puntualmente. De manera especial en el estado de Veracruz se reflejaban las condiciones dramáticas en que vivían los maestros. Lombardo Toledano como secretario general de la Federación Nacional de Maestros, se puso al frente del conflicto que llegó a una huelga por el pago, contra el Ayuntamiento del puerto de Veracruz, porque eran maestros que dependían del municipio. Como representante laborista en la Cámara de Diputados, Lombardo Toledano expuso la situación deplorable en que se desenvolvían los profesores y obtuvo el apoyo del cuerpo legislativo. Este hecho y la presión de los profesores propiciaron que el conflicto se resolviera como lo demandaba el sindicato. El triunfo tenía alcances que rebasaban los exclusivos intereses de los maestros y se instalaba en un a perspectiva más amplia: empezaba el reconocimiento por parte del Estado, de los derechos de los trabajadores intelectuales.

En nuevas circunstancias históricas nace la segunda agrupación sindical magisterial de carácter nacional, mucho más importante que la Federación Nacional de Maestros, porque asoció a todos los maestros del país, fue el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de la República Mexicana 8STERM), en 1937 en un congreso convocado por Vicente Lombardo Toledano, fundador y en esa etapa secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM). Esta nueva organización representa en esa época a todo el magisterio nacional, con ligas profundas y definitivas con el proletariado mexicano. Así, nuevamente el movimiento obrero, ahora por mediación de la CTM contribuyó a la unificación del magisterio en un solo sindicato.

En diciembre de 1939, Lombardo Toledano, con el STERM, organiza en nombre de la CTM, y la preside, la Conferencia Nacional de Educación (11-17 de diciembre), y pronuncia el discurso de orientación general, al iniciarse el evento. En su carácter de secretario general de la CTM, convoca a los maestros, intelectuales y líderes obreros más capacitados para una reunión que se denomina Conferencia de Educación Popular, con el objeto de estudiar, desde el punto de vista técnico y filosófico, las bases y los métodos para llevar a su debido cumplimiento la reforma educativa del país. Con este acto, Lombardo Toledano mantiene a la clase trabajadora como la verdadera fuerza de vanguardia en la orientación de la escuela mexicana y como la fuerza social determinante en la formación de la conciencia democrática del país.

En los diferentes puestos que ocupó Lombardo Toledano como dirigente obrero y con los múltiples eventos que proyectó, estuvo en permanente contacto con las necesidades e inquietudes, tanto materiales como morales de los trabajadores en general y de los educadores en particular y, se halló al tanto también de la conducta inmoral y de las traiciones de líderes obreros, políticos y funcionarios corruptos que medraban a costa de los trabajadores.

El STERM, funcionó regularmente hasta 1940. se dividió en ese año en tres fracciones, precisamente por la intervención de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en su régimen interno. La crisis duró hasta 1943.

En diciembre de 1943 surgió el actual Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que supera a las agrupaciones que le precedieron. Prosiguiendo en su tarea de unificación y de orientación de todos los maestros de la República, Lombardo Toledano dirige la palabra al Congreso Constituyente del SNTE. Y en 1946 ante el Primer Congreso Nacional del SNTE, realizado en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, Lombardo Toledano, explica las tareas inmediatas de los maestros de México. Declara que la Revolución Mexicana no está en crisis sin o muchos revolucionarios en lo personal: que revolución y democracia son una misma cosa; que los fascistas se disfrazan de demócratas después de haber perdido la guerra (Segunda Guerra Mundial), y que es indispensable movilizara al pueblo entero de México contra la ofensiva reaccionaria o imperialista, que trata de detener el progreso de la nación y la emancipación definitiva del país. El Congreso hace suyo el llamamiento de Lombardo Toledano y declara que ese discurso debe ser tomado como la orientación oficial del magisterio nacional.

Durante toda su rica actividad sindical Lombardo Toledano elevó constantemente la calidad ideológica, estratégica, táctica, política y moral del movimiento obrero. Siempre defendió y puso en práctica los principios orgánicos del movimiento sindical. Impulsó permanentemente la UNIDAD en todos los sindicatos y en especial en el magisterio, en oposición a la atomización sindical que persiguen los enemigos de los trabajadores a través de burdas maniobras o de sutiles pretextos divisionistas, porque sabía que sin unidad, las luchas de los trabajadores son ineficaces y éstos no conquistan sus objetivos.

El movimiento sindical debe estar unido para cumplir su función específica: la defensa de los intereses comunes de todos los trabajadores. Por ello, decía Lombardo Toledano, debe asentarse sobre la base de un solo sindicato por gremio, una sola federación por rama de trabajo y una sola central obrera.

Exigió siempre con pasión preservar la DEMOCRACIA SINDICAL, que es el conjunto de métodos y procedimientos por los que el movimiento sindical rige sus actividades, toma decisiones, elige sus representaciones, etc., todo lo cual se garantiza con la máxima participación de los trabajadores en la vida y actividad de los sindicatos.

Fue siempre intransigente en la práctica de mantener la INDEPENDENCIA SINDICAL, que significa que toda la estructura de las organizaciones sindicales no dependen en absoluto de los patrones ni del Estado, ni admite intromisión en las cuestiones internas que le competen, sin menoscabo del trato cordial y respetuoso que entre los trabajadores y patronos debe existir.

Lombardo Toledano insistió ante los trabajadores de la educación que supieran distinguir y entender el verdadero carácter de los sindicatos, lo que los diferencia de los partidos políticos; ya que mientras éstos presuponen la adhesión a determinada ideología, los sindicatos en cambio, no exigen más que la condición clasista y por lo tanto, agrupan a los trabajadores de todas las ideologías, partidos, religiones y creencias, con tal de que pertenezcan a la rama o profesión correspondiente. Insistió permanentemente que los sindicatos tienen objetivos preponderantemente económicos, reivindicativos, pero que pueden participar de la lucha política general de la clase obrera, sin carácter partidista. Y ratificaba que los sindicatos son, por ello, escuelas de capacitación política, en cuanto preparan y forman a sus cuadros para intervenir en las responsabilidades dirigentes, organizadoras, profesionales y educadoras.

Esta conducta sindical basada en los principios es toda una herencia que debe conocerse y asimilarse por todo el movimiento obrero y en especial por los trabajadores de la educación, sobre todo en esta época de neoliberalismo globalizador dependiente del imperialismo, que desde diferentes ángulos atenta contra los derechos de los trabajadores, limita sus derechos e intereses profesionales, económicos, políticos y sociales, profundiza la explotación, que estimula a grupos y “corrientes radicales de desesperados” para que atenten contra la vida unitaria de los sindicatos y contra su propia existencia, como rentes únicos de los trabajadores.

La lucha histórica del movimiento obrero que coadyuvó a la unificación del magisterio nacional en un solo sindicato, cuya síntesis es el actual Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, está en la mira del neoliberalismo dependiente, que lo mismo traiciona a la Revolución Mexicana que hunde a los trabajadores en la dispersión y en la degradación social, por eso pretende pulverizar y borrar un esfuerzo que dio a los trabajadores de la educación, la capacidad de lucha por sus intereses de clase y por la educación científica y democrática. Es tarea del magisterio de hoy defender la existencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y revitalizar su unidad, su vida democrática y su independencia para que sea un eficaz defensor de los intereses del magisterio, de los derechos del pueblo y de la independencia plena de la Nación mexicana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Compañera, compañero, puedes expresar tu opinión y hacerla llegar a miles de personas, inlcuidos los niños y jovenes. Podemos democratizar la información y utilizar éste medio para combatir la enajenación del sistema y las mentiras de Gordillo. No esperes más, colabora. Por el bien de todos, los mensajes difamatorios y de lenguaje soez serán removidos.